Guía para descubrir París a golpe de 'fourchette': los mejores restaurantes.
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Guía para descubrir París a golpe de ‘fourchette’

Rico, lo que se dice rico (y con precios cero parisinos)

La Regalade. Un mítico restaurante pequeño y de barrio, con un menú de temporada por 35 euros. Y da igual que vayas en invierno que en verano, no vas a dejar nada en el plato. Platos sabrosos, contundentes, ejecutados por uno de los chefs que mas admiramos, Bruno Doucet, formado con los grandes y que borda todo lo que toca. El movimiento de la bistronomie nació en La Regalade. Y tienen un paté de aperitivo y un arroz con leche de patentar.

L’Assiette (181 rue du Chateau). Un exjefe de cocina de Ducasse se instala en un bistró mítico que se llamaba Lulú. La leyenda cuenta que Miterrand llamo a Ducasse y le dijo que Lulu no podía desaparecer y por eso se lo ofreció a su jefe de cocina. Cocina de bistró con toques irremediablemente buenos de Ducasse.

Interior de L’Assiette.

 

L’ami Jean. Un espectáculo, un cocinero de los que hay que ver cómo ejerce. Si puedes, pide la mesa cerca del pase. Platos muy elaborados, ricos, producto llevado al más alto nivel. Mucho cocinero parisino que va comer porque esta todo de 10.

Si quieres impresionar o impresionarte

Laurent. Un chalé con jardín en mitad de los Campos Elisios. Formal, elegante, puro clasicismo, perfección de servicio, de comida, lleno de parisinos, alejado de ruta turística gastronómica. Lujo de los de antes.

Lasserre. Otro clásico chalé donde podrás sentir el lujo de los años cincuenta parisinos. Caro, pero con menú de mediodía que se puede asumir.

Alain Passard. Imprescindible si de mayor quieres ser cocinero. Merece la pena ahorrar porque pasar por Passard te hará ver que hay un mundo impresionante detrás de la delicadeza de las verduras. Probarás cosas muy ricas, una de detrás de otra. Y cuando termines te sacará un queso de cinco años para que pases a la lujuria del postre, de las tartas “religiosas”, de pasar tres horas en un casa de comidas de 3 estrellas con un genio al frente.

Navets et choux rouges au vinaigre balsamique, en Alain Passard.

Sitios que pitan

Frenchie. El antiguo jefe de cocina de Jamie Oliver. Muy difícil conseguir mesa. Nosotros cenamos muy rico y en compañía del actor Vincent Lindon, que se sentó con nosotros en la barra y de repente pensamos que estábamos en una peli con Carolina de Mónaco. Ha conseguido que en su calle se concentre todo lo que cualquier ciudadano del mundo soñaría: una pescadería, una carnicería, una tienda de verduras y una de tostar café. También tiene enfrente un bar de picoteo y vinos al que puedes ir sin reserva.

Le Servan. Bueno, bonito y rico (y a precio de bistró de París). Dos jóvenes hermanas, aunque sobradamente preparadas, de origen filipino que se juntan y abren un restaurante que rebosa ilusión, juventud y con ganas de hacer las cosas bien, de cocinar rico. Después de que una de ellas de pasara por las cocinas de Alain Passard, se puede decir que ha dejado huella y que ha sido una buena alumna.

Septime. Aquí entras a un restaurante parisino del siglo XXI. Un cocinero que tiene oficio, un restaurante precioso, un equipo que disfruta con lo que hace, una iluminación que te hace sentir en el más bonito de los ‘parises’. De moda no, lo siguiente. Tiene al lado un sitio divertido de marisquete a la francesa sin reserva que se llama Clamato y también un bar de vinos enfrente con charcutería, quesos y hasta anchoas de Santoña.

Restaurante Septime.

Racines 2. Pequeñito restaurante decorado por Stark, cocina abierta, un espectáculo ver trabajar al equipo de cinco cocineros. Menús a precios sensatos. Recetas con alma y sabores intensos. Vinos que te atrapan.

Tradicionales y auténticos

Paul Bert. En la calle homónima tienes tres sitios, todos del mismo dueño: el bistró donde todo esta rico, el Le 6 Paul Bert y otro de pescado. Parisinos 100%. Recetas clásicas, buen producto y raciones a lo grande.

Le «6 Paul Bert»

Le Chardenoux, recetas clásicas actualizadas en un bistró del finales del XIX que recuperó el cocinero y pastelero Cyril.

Aux Lyoness. Un clásico recuperado por Ducasse donde comprenderas la capacidad de los franceses de mantener las cosas que funcionan. Recetas míticas de Lyon con el savoir faire de Alain Ducasse.

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