"Cuando una empresa se preocupa por la salud, aumenta beneficios"
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Isabel Belaustegui: «Cuando una empresa se preocupa por la salud de sus trabajadores, reduce gastos y aumenta beneficios»

La doctora Isabel Belaustegui se define a sí misma como médico del siglo XXI. Experta en nutrición, es licenciada en Medicina y cirugía y especialista en Anatomía Patológica. De octubre de 2016 a abril de 2017, Belaustegui ofreció una serie de seminarios a los trabajadores de Deluz y Compañía con la intención de modificar algunos de sus hábitos. «Cuando una empresa se preocupa por la salud de sus trabajadores, reduce gastos y aumenta beneficios«, afirma la doctora. En Estados Unidos esta dinámica se ha convertido en una tradición; tras varias décadas de práctica, ya hay datos que demuestran que promover cursos de nutrición es una inversión para el crecimiento de la empresa, asegura Belaustegui. «Los trabajadores están más presentes, de mejor humor, hay más compañerismo. Todo esto se fomenta a través de la alimentación».

Pero, ¿qué es eso de comer bien? «La salud tiene tres pilares: nutrición, descanso y actividad física. Y todo ello tiene una gran repercusión en nuestra salud, en nuestra longevidad y en nuestros genes. Podemos adquirir hábitos que potencien nuestra salud», explica Isabel Belaustegui. Es cierto que muchos trabajadores no disponen del tiempo necesario para planificar sus comidas, pero la doctora también tiene un mensaje para ellos: hay que organizarse, es imprescindible. Tenemos que poner de nuestra parte y esto significa, por ejemplo, cocinar unas verduras y dejarlas en la nevera para el día siguiente. Si llegamos con mucho hambre, es probable que caigamos en tentaciones que aumenten nuestro índice glucémico. Se pueden picar unas aceitunas mientras se prepara la cena. Tienen mala fama, pero en realidad son unos alimentos muy buenos que ayudan con la digestión. Eso sí, hay que masticarlos muy bien».

Noviembre – lácteos

Tras una presentación del curso en octubre donde Belaustegui enseñó una serie de conceptos básicos, en el seminario de noviembre los protagonistas fueron los lácteos. «Podemos prescindir de ella, no necesitamos la leche de vaca para estar sanos. Cada leche está específicamente diseñada por la naturaleza para alimentar a la cría de esa especie. Y eso nos genera muchos de los problemas que tenemos con los lácteos; nuestro metabolismo no está diseñado para metabolizar las sustancias de ese alimento», señala la experta en nutrición.

En la actualidad, se percibe que los casos de intolerantes a la lactosa han aumentado, pero, según Belaustegui, lo que sucede es que cada vez hay más intolerancia a la leche en su conjunto: «Las proteínas, las hormonas y las grasas de la leche también generan muchos problemas. Y todos los derivados de la industrialización. La leche ahora está muy alterada, además de que de base tenemos una dieta mucho más inflamatoria».

Sin embargo, la leche también tiene puntos a favor. Es un alimento muy completo que es mejor consumirlo fresco antes que envasado.

Diciembre – cereales

«El 97% del pan que se vende como integral no lo es. Hay que leer las etiquetas, es fundamental«. Así de clara se muestra Belaustegui respecto a la oferta de pan integral disponible en el mercado. El trigo, además, ha evolucionado tanto a lo largo de los años que ya no se parece al natural. Se ha modificado mucho genéticamente y, por eso, los alimentos que lo contienen son perjudiciales para la salud.

El problema es que las enzimas del ser humano no evolucionan a la misma velocidad y somos incapaces de metabolizar las nuevas sustancias derivadas de la alimentación moderna.

Enero – Azúcares

El consumo de azúcares refinados tiene muchos inconvenientes, pero existen opciones sanas para endulzar los alimentos: miel, melaza, panela o frutos pasos. «Yo siempre hablo del hombre del Paleolítico. Aunque nos creemos muy modernos, en realidad somos muy antiguos. Hace miles de años solo tomábamos el azúcar de la fruta y en un momento muy concreto: a final de verano. Estaba muy bien porque era un impulso; rellenar los depósitos para aguantar el invierno. En la actualidad tomamos mucho y todos los días. Hay una falta de sincronización entre nuestro diseño genético evolutivo y nuestros hábitos de vida. Y esto está provocando muchísimas enfermedades. Es como echarle gasolina a un coche diésel», asegura la médico.

Febrero – Proteínas

«La cronobiología estudia los ritmos biológicos y, en base a eso, determinamos en qué momentos del día es mejor comer cada alimento como la carne, el pescado y las legumbres», afirma Belaustegui, quien, además, incide en la importancia de la combinación: «La pasta y las harinas con las proteínas no son una buena combinación. Requieren un PH digestivo que no va con todos los alimentos. Por ejemplo, la pasta con boloñesa es una bomba».

Marzo – Grasas

Una pregunta muy típica, cuenta la experta en nutrición, es si un alimento es bueno o malo: «Casi siempre respondo que depende de muchos factores, pero con las grasas rompo una lanza a favor. Son buenas. Nos han permitido sobrevivir y evolucionar y llegar a ser lo que somos. Sin embargo, a partir de los sesenta se les ha colgado el cartel de ‘se busca’. Y la realidad es que no seríamos nada sin grasas. Es el componente fundamental de la membrana celular. Es la botella que contiene el agua», asegura.

Entre las grasas más saludables se encuentran el aceite de lino, el de sésamo, el de oliva, el de girasol, el de coco y el de palma rojo. Sin embargo, también las hay perjudiciales, como las grasas trans. Hasta hace muy poco, y todavía sucede en círculos médicos, se sostenía la idea de que adelgazamos o engordamos según el cómputo de calorías. «Es un error. Depende de la procedencia de esas calorías, que despiertan una respuesta hormonal u otra. Y eso es lo que nos hace engordar e incluso enfermar», añade Belaustegui.

Entonces, ¿los alimentos light son más saludables porque no llevan grasas? «No. Con los alimentos light se calman conciencias. Pero como no llevan grasas no saben a nada, y por eso se les añade aditivos y esos aditivos enganchan y piensas ‘bah, como es light me tomo otro’. Están haciendo mucho daño», responde.

Abril – Agua y café

En el último seminario, Isabel Belaustegui habló del agua, el café y del PH, de la importancia del equilibrio ácido-alcalino. «Funcionamos de manera óptima en un pH sanguíneo ligeramente alcalino, de 7,39. La enfermedad aparece tan pronto nos encontramos en acidosis o en alcalosis. Debido a los hábitos de vida actuales es frecuente entrar en la zona peligrosa de la acidosis, sustrato de numerosas enfermedades», explica.

Y, aprovechando la inauguración del Café Angélica, la doctora se despidió destacando los beneficios del buen café:  Ayuda a perder peso, a reducir la diabetes tipo 2, es beneficioso para el sistema cardiovascular, tiene un efecto protector cerebral y ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer.

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